"El mejor niño,
para el mejor hombre,
para un mundo mejor"
IB
Institucional

Historia

MÁS DE SEIS DÉCADAS DE CALIDAD EDUCATIVA

Washington School fue fundado en 1950 por la Prof. Mercedes Mallo y desde entonces, el lema que nos guía es  “El mejor niño, para el mejor hombre, para un mundo mejor”. Sus puertas abrieron con 19 alumnos  de jardín de Infantes y al año siguiente abrió el primer grado de la Escuela Primaria, triplicándose la población infantil.  Con el apoyo permanente de su esposo Alfredo Jorge Drobot, año tras año se fue incorporando un nuevo grado de la Escuela Primaria hasta crear en 1962 el Nivel Secundario.

Mrs. Frances Dyrmont, máxima colaboradora en la tarea pedagógica, otorgó desde el comienzo una formación académica singular, innovadora para la época: la impronta de Institución bilingüe Español – Inglés. Además, el cuidado, la contención  y el apoyo de los alumnos –  a través de la formación del gabinete psicopedagógico – fue otro de los pilares más importantes para la definición de su identidad a lo largo de los años.

En 1968, la pasión por la educación hizo posible la inauguración de un nuevo edificio diseñado especialmente para una institución educativa, considerado un modelo por su diseño arquitectónico. Junto con el crecimiento edilicio, creció también el vínculo afectivo con los alumnos, docentes y las familias. Para entonces, los alumnos ya rendían exámenes internacionales de la Universidad de Cambridge.

Las familias siempre brindaron su apoyo, atraídos por la propuesta educativa de la Institución, sustentada en dos principios fundamentales: la visión anticipada para una genuina innovación pedagógica y el respeto al contrato que siempre estableció con la comunidad. Esta confianza, nos permitió incorporar en el nuevo milenio los programas de la Organización del Bachillerato Internacional (OBI). A partir de la aprobación de estos programas, Washington School se constituyó en Colegio del Mundo (IB World School), quinto colegio de Argentina con este logro.

Fiel al mandato fundacional y al espíritu innovador, cada año Washington School continúa adaptándose y enfrentando nuevos desafíos. La educación, soporte creativo y formativo de los futuros protagonistas, requiere una dinámica de reflexión y de producción de pensamiento que les permita insertarse en una realidad diversa y en constante transformación.